La comida italiana en el cine.

Posted on by Alejandro in No Comments

Hablar de arte y gastronomía siempre es un deleite. Y más aún cuando estos dos se fusionan en una escena poderosa que se queda impregnada en el imaginario colectivo para nunca irse.

Así sucede con algunas de las escenas que describimos a continuación, dado que, si estás dirigiendo una película con italianos sobre italianos para ser vista en todo el mundo, es riguroso hablar de la comida. Sería pecado no hacerlo.

Comenzamos con el gran clásico El Padrino, de Francis Ford Coppola. En la trilogía encontramos diversos momentos gastronómicos, pero uno clave es cuando Tom Hagen -el consejero de la familia Corleone- cuenta sobre los mejores espaguetis que alguna vez ha comido en su primera cena con los Corleone; jamás los olvidaría.

Otra escena clave es cuando Clemenza le explica a Michael cómo hacer la salsa de tomate al más puro estilo italiano, e incluso le enseña un truco para contrarrestar la acidez con azúcar.

En Goodfellas, de Scorsese nos regala un italianismo magistral en una escena donde Joe Pesci y De Niro comen pasta, en la cuál éste último exclama un “¡Delizioso!” como solo los italianos pueden expresar.

En este mismo filme tenemos la cena en prisión, donde estos capos tienen acceso a todo tipo de comida, pero no podrán dejar pasar en alto la posibilidad de tener un delicioso salami y prosciutto, sin dejar atrás el imprescindible vino, tanto tinto como blanco. Estos chicos podrán ser privados de su libertad, pero no de sus manjares.

Un clásico actual es aquella escena en donde Julia Roberts, en Eat, Pray, Love se enamora de un trozo de pizza que se está comiendo. La comida italiana y el cine siempre son una gran idea para compartir.

Por último, y aunque no entra en la categoría de cine, no podemos dejar pasar todos esos momentos gastronómicos en The Soprano’s. donde vemos un desfile interminable de pastas, pollo cacciatore o pastrami preparado todo por Carmela,  o bien, esa deliciosa carne que prepara Tony en las fiestas de su casa.

Además, uno de sus amigos de la infancia, Artie, es el dueño del Vesuvio: restaurante tradicional italiano en el que ocurren muchas historias y se sirven delicias italianas todo el tiempo. Esta conexión entre la serie y la comida dio origen al libro The Soprano’s family cookbook, que fue lanzado en el año 2002 por Warner Books.

Con estas referencias lo único que pasa es que apetece es ver uno de estos buenos clásicos y al final ir a comer un manjar italiano. ¡Delizioso!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *